Los premios gringos de la cadena MTV fueron un fiasco, la promesa de atrapar al público con un nuevo formato no logró su cometido. La carencia de sorpresas, una pobre producción y presentaciones que no pasaron de lo regular, dejan mal parado al coloso de los videos.
La ceremonia fue tediosa, ni siquiera su reducción a 2 horas lograron darle dinámica al evento; y es que por el escenario principal no pasaron presentaciones magnificas ni sorprendentes, todo fue sencillo y sin novedades; aún cuando la cuidad de Las Vegas y la temática, se prestaban para tirar la casa por la ventana.
No obstante, los escenarios alterno ubicados en cuatro suites del hotel Palms contaron con un elemento interesante, la interacción directa de los artistas con el público; sin embargo, los espacio reducidos y un montaje casero le restaron impacto. Aún así Justin Timberlake, Timbaland, Kanye West, Foo Fighters y Fall Out Boy contaron con un buen escaparate para demostrar como su música hace vibrar a la gente.
Lo cierto es que el show arrancó con la reaparición de Britney Spears, quien lució desorientada, aperezada y fuera de forma durante la interpretación de su nuevo sencillo “Gimme More”. No hay duda de que a la princesa del Pop se la comió el escenario.
Britney Spears, Gimme More
Por otra parte, Beyonce y Shakira ganaron el premio a la Colaboración que Más Estremece la Tierra por ”Beautiful Liar”, premiación a la que no asistió la colombiana.
Beyonce y Shakira, Beautiful Liar
El punto álgido lo puso Chris Brown, quien con saltos entre las mesas de los asistentes, una excelente coreografía, un buen tono de voz, la compañía de Rihanna y unos pasos prestados de Michael Jackson, se hecho al bolsillo a los asistentes.
La ganadora de la entrega fue Rihanna, quien interpretó, presentó, y además logró llevarse el premio al Sencillo Monstruo del Año por su éxito ”Umbrella”.
Rihanna, Umbrella
A ver que nos depararan los premios de MTV pero en su versión Latinoamericana el 18 de octubre.









